La Comisión de Excavaciones, vector de la arqueología francesa en el extranjero

Detrás de la gran diversidad de misiones arqueológicas realizadas en todo el mundo se encuentra una institución central que se reúne cada año en el Ministerio de Asuntos Exteriores y Desarrollo Internacional (MAEDI): la Comisión Consultiva de Investigaciones Arqueológicas en el Extranjero, más conocida con el nombre de “Comisión de Excavaciones”. Su finalidad es seleccionar y evaluar los expedientes de candidatura presentados por los jefes de las misiones arqueológicas.

Una institución enraizada en la historia.
Creada justo después de la Segunda Guerra Mundial, bajo el impulso del General De Gaulle y del arqueólogo Henri Seyrig, la Comisión fue puesta rápidamente bajo la tutela del Ministerio de Asuntos Exteriores; constituye un dispositivo único en el mundo que consagra la tradición de los intercambios entre la diplomacia y la arqueología francesa, desarrollada desde mediados del siglo XIX.

Miembros de alto nivel en contacto con el terreno.
Este comité, presidido por su Secretario General, incluye una treintena de miembros que aportan su experiencia para acompañar las decisiones del Ministerio. Junto a los mejores especialistas: universitarios, investigadores del Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS) de Francia, profesores del Colegio de Francia o de la École Pratique des Hautes Études (EPHE) de París, representantes de museos franceses (Louvre, Guimet, Museo Nacional de Historia Natural, entre otros), son miembros por derecho propio y representan al Instituto de Francia, al CNRS, al Ministerio de Cultura y Comunicación y a las escuelas francesas en el extranjero. Para poder efectuar un seguimiento óptimo de los proyectos, la Comisión se divide en cinco subcomisiones geográficas (Oriente Antiguo, Europa-Magreb, Asia-Oceanía, América, África-Arabia), cuyos presidentes y miembros son especialistas en arqueología de esas zonas.

La selección de los expedientes: un pliego de condiciones con varias entradas. A finales de año la Comisión tiene que examinar casi 200 expedientes de proyectos cuatrienales. La evaluación se hace en función de una lista de criterios precisos. Si bien la excelencia científica, el carácter innovador de los proyectos y la publicación de los trabajos constituyen el primer criterio de selección, se consideran también otros elementos importantes.

De conformidad con las prioridades del MAEDI, la Comisión tiene en cuenta las cuestiones geoestratégicas asociadas a la actividad arqueológica. El despliegue de misiones en los cinco continentes, la realización de cooperaciones fructíferas, en particular en lo tocante a la formación, el mantenimiento de las actividades en los países en crisis o incluso la valorización de los sitios de excavaciones inéditas, constituyen todos ellos elementos cruciales que orientan de este modo su trabajo.

Socios fundamentales. Además del respaldo del MAEDI, las misiones arqueológicas francesas disponen de apoyos esenciales en el extranjero.
Los socios franceses son primordiales; entre ellos figuran:
- los institutos franceses de investigación en el extranjero (IFRE), bajo la tutela del MAEDI y del CNRS. Son 27 y dedican una parte de su trabajo a las misiones arqueológicas, además de los trabajos sobre historia, sociología o ciencias políticas. Dos de ellos, basados en Sudán y en Afganistán, se dedican exclusivamente a la arqueología.

- las escuelas francesas en el extranjero (la escuela francesa de Atenas y la de Roma, la Casa de Velázquez en Madrid, y muchas otras), que dependen del Ministerio de Educación Nacional, Educación Superior e Investigación de Francia y que completan la red de investigación francesa en el extranjero.

Además del apoyo financiero complementario que aportan, estas instituciones representan bases logísticas primordiales para los jefes de misión, que también imparten cursos en ellas y organizan coloquios, contribuyendo así a la difusión de los trabajos.

Para el buen funcionamiento de las misiones, es fundamental obtener cofinanciaciones. En Francia al igual que en el extranjero, hay numerosos socios. Las instituciones públicas (el CNRS, la Agencia nacional de investigaciones, las universidades, etc.), las organizaciones privadas (la Fundación Total y la empresa Eveha, entre otras) y las organizaciones internacionales (la UNESCO, la Unión Europea, incluido su programa Erasmus Mundus, etc.) aportan cada año su contribución a la renovación de la arqueología francesa.

Dernière modification : 11/01/2017

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